UNA
GUIA PARA LIBERAR EL ALMA
El viaje al que llamamos vida
es el proceso que lleva al despertar del alma. Puede ser un viaje de
transformación personal, o puede parecer un conflicto interminable sin
significado. Esa es tu opción. Si escoges el camino de la transformación
personal te embarcas en una misión de cambio de vida para lograr que la
personalidad se alinee con el alma. Los beneficios que acompañan esta
alineación incluyen más honestidad y respuesta en las relaciones, mayor
creatividad, mayor salud y bienestar, un sentido de abundancia, sentimientos de
alegría interior, paz y menos estrés. Empiezas a sentir una conexión interior
con le esencia de tú ser. La vida se llena de significado cuando la
personalidad se funde con el alma. Este proceso de transformación es como la
apertura de una flor. Así como los capullos se abren para revelar toda la
belleza de la flor, la personalidad se abre para revelar la belleza del alma. Cuando
sueltas tus miedos y abrazas el amor incondicional, descubres tu alma. El tiempo
requerido depende de ti. Mientras más comprometido estés con tu transformación
personal y tengas el deseo de enfrentar tus miedos, mas rápido será tu
progreso. El proceso de apertura está motivado por tu intención y aplicación.
Todo depende de ti. Mientras otros pueden proveerte de visiones y facilitar tu
proceso, solo tu puedes descubrir tu alma. Así como la flor llena su destino al
abrirse, igual tu llenas tu destino cuando liberas a tu alma. El viaje de
despertar empieza cuando desarrollas una comprensión de quien eres. Conócete a
ti mismo ha sido de las enseñanzas principales de las filosofías religiosas a través
de los tiempos. Por medio del auto conocimiento conoces la intuición y la sabiduría
que existe en la 4ta dimensión de la conciencia humana. Cuando empiezas a
reconocer la naturaleza de tu alma e inicias el contacto con tu conciencia
multidimensional, empiezas a encontrar el sentido del yo expandiéndose. Cuando
empiezas a identificarte con tu yo-alma, las barreras que previenen la apertura
en la comunicación y la cooperación con los seres que te rodean desaparecen. Tu
vida y tus relaciones toman un nuevo significado. La puerta a un nuevo futuro
empieza abrirse. Las llaves para abrir la puerta a este nuevo futuro no se
encuentran en el mundo externo. No tienen que ver con riqueza, estatus, o
educación. Eso es solo tu creencia. Las creencias son los marcos alrededor de
los cuales construimos nuestra realidad. Cambiando tus creencias cambias tu
realidad. Las creencias pueden estar profundamente arraigadas y pueden ser
conscientes o inconscientes. Cuando comprendes completamente la importancia de
tus creencias, vas a querer crear tu realidad de forma consciente. Vas a querer
estar totalmente en control del poder creativo de tu mente. Para hacer esto,
debes traer a la luz las creencias que están en la sombra del subconsciente.
Cuando empiezas a darte cuenta de tus creencias inconscientes, empiezas a comprender
el impacto que tienen en tu vida. Descubrirás que tu dolor emocional y tu
sufrimiento están causados por una serie de creencias basadas en el miedo y tus
miedos son simplemente memorias del dolor del pasado proyectadas hacia el
futuro. Trayendo tus creencias negativas inconscientes a tu atención consciente
y soltándolas, te darás el espacio para mirar un futuro diferente, un futuro
sin dolor emocional. Tus creencias fortalecen los recuerdos. Si puedes cambiar
tus creencias sobre el significado de lo que sucedió en el pasado, entonces
puedes cambiar tu futuro. Cada momento en tu vida es una oportunidad para
empezar de nuevo, una oportunidad para escoger el amor sobre el miedo. El amor
te permite crecer y evolucionar. El miedo hace que te contraigas y te separes
de la vida. La incomodidad emocional y el dolor ocurren cuando las creencias
basadas en el miedo están sostenidas en algún nivel de tu conciencia. Surgen
debido al desbalance entre la energía del amor en tu alma y la energía del
miedo en tu personalidad. La incomodidad que sientes es un desbalance energético
debido a la falta de sintonización entre tu personalidad y tu alma. Mientras más fuera de sintonía
estés, más dolor e incomodidad enfrentarás en tu vida. Si consistentemente
ignoras o escondes tu incomodidad emocional, la energía negativa se acumula y
eventualmente se manifiesta en el cuerpo.
La incomodidad emocional y
dolor, cuando se comprenden adecuadamente, son señales positivas que te alertan
sobre tu pensamiento erróneo y te pueden guiar hacia el pensamiento correcto.
Cuando sueltes los miedos que rodean a tu personalidad, mejorará la alineación
con tu alma. Este es el proceso y la promesa del despertar espiritual. Esta
promesa se manifiesta cuando tu personalidad se integra completamente con el
alma. No serás más un ser humano, te convertirás en un alma experimentando la
vida como un ser humano. Cuando aceptas el reto de vivir como un alma, te
embarcas en una misión de cambio de vida. Las dificultades que encuentres en el
camino serán pequeñas en relación a las recompensas. Vivir desde el alma
requiere que no tengamos miedo, que seamos disciplinados y, sobre todo, que
cuidemos de nosotros y de otros. Aprendemos que la energía que emanamos al
mundo es la energía que nos regresa. Cuando abraces tu alma, tomarás una nueva
identidad, una identidad que es más grande y más inclusiva de lo que te puedas
imaginar. Encuentras un nuevo sentido de significado y propósito en la vida. Tu
intuición crece y llega a nuevos niveles de creatividad. Esta es la promesa del
despertar espiritual.
MODELOS
DE LA REALIDAD
Todos nosotros, consciente o
inconscientemente, tratamos de interpretar nuestras experiencias en relación
con una totalidad mayor. Iniciando en la niñez, cada uno desarrolla un modelo
personal de la realidad basado en nuestras creencias. Nuestros modelos se
convierten en sistemas de referencia que influyen nuestros pensamientos y
acciones y dan estructura y significado a nuestras experiencias. Casi todos
nuestros modelos contienen una mezcla de ciencia, psicología y creencias
religiosas. Cuando nos encontramos con fenómenos que están fuera del reino de
las creencias, nos enfrentamos con dos alternativas: ya sea aceptamos el reto
para expandir nuestra perspectiva e incorporar nueva información, o caemos en
la negación. Por ende, para algunos, las experiencias de vida expanden su
comprensión y sus sistemas de creencia se expanden. Aquellos con filtros de
creencias rígidas encuentran difícil aceptar nuevas ideas o puntos de vista.
Viendo solo lo que desean ver, se niegan la posibilidad de experimentar
cualquier realidad más allá de la que ellos creen. Se fuerzan a un capullo de
confort inseguro, encogen su vida y nunca obtienen su potencial completo.
Las creencias que usamos para
construir nuestros modelos del mundo son simplemente los productos de nuestro
ambiente y nuestras experiencias de vida. Son los mapas otorgados por nuestros
padres, la sociedad en la que vivimos, la tradición religiosa en la que
nacimos, y nuestra experiencia personal. Las creencias que desarrollamos de
nuestra experiencia de vida nacen de la operación de la ley de causa y efecto
en nuestra vida. Así aprendemos rápidamente que el fuego quema y nos volvemos
adeptos en la relación con el mundo material en que las leyes de causa y efecto
parecen funcionar con algún grado de predicción. Este es el motivo por el que
nos enamoramos de la ciencia. La ciencia se deleita en darnos reglas y leyes
que potencian nuestra creencia en el mundo físico de la tercera dimensión.
Creemos en lo que la ciencia nos dice porque predice resultados con precisión.
Sin embargo, el dominio en que las leyes de la ciencia se aplican es limitado.
Para empezar, la ciencia, casi exclusivamente, se aplica al mundo externo. Los científicos
no hay podido comprobar las creencias del mundo interno, las emociones, el
pensamiento y rara vez se han atrevido a explicar las experiencias paranormales
o metafísicas. En otras palabras, la ciencia no ha servido para explicar bien
la comprensión de la naturaleza no física del universo y ha ignorado el papel
de la conciencia. Para continuar, la ciencia se enfoca en sistemas lineales.
Reduce los procesos de vida a sus partes más pequeñas y así ignora el caos de
la vida y la espontaneidad de los sistemas orgánicos. El enfoque holístico que
considera al cuerpo, la mente y el alma como un sistema interactivo funcional
es un anatema para los científicos. A pesar del reduccionismo en la ciencia,
nos ha servido bien de muchas maneras. A través de la ciencia hemos empezado a
comprender el mundo físico y tenemos más conocimiento de cómo funciona nuestro
cuerpo. Inclusive estamos empezando a comprender los vínculos entre la mente
humana y el cuerpo humano. Aun así, el conocimiento que la ciencia nos ha proveído
es relativamente nuevo. Hasta principios del siglo 18, ninguna universidad
occidental enseñaba ciencia. La ciencia como disciplina no existía debido a una
fuerte influencia de la iglesia sobre sus creencias.
Desde aproximadamente el año
400 AD hasta inicios del siglo 18 todos los aspectos inexplicables de nuestras
vidas estaban sometidos a una explicación religiosa. La humanidad dependía de
los líderes religiosos para explicar los desastres, curar las enfermedades o
cuidar de las almas. Refiriéndonos al mundo occidental, el acceso a Dios era completamente controlado por la religión católica
y sus gestores. El Papa podía excomulgar a una persona y la inmortalidad podía
ser asegurada si se seguían las
enseñanzas católicas. Esto daba a los líderes religiosos mucho poder y la
iglesia gobernó completamente las creencias del mundo occidental. Pensadores
libres como Martin Lutero se encontraron con una audiencia aceptante cuando se
revelaron con la guía espiritual de la iglesia católica. Y así nació una
reforma para el cristianismo. Más o menos en la misma época la ciencia también
inicio sus conflictos con la iglesia. El conflicto inicio en el campo de la astronomía.
En 1543, Nicolás Copérnico, un canónigo polaco de la iglesia, propuso que la
Tierra rotaba alrededor del Sol, que era contraria a la idea de la iglesia que
consideraba que la Tierra era el centro del sistema. La teoría de Copérnico envolvía
un re-ordenamiento de las creencias sobre la naturaleza del universo y esto fue
desarrollado con más claridad por Galileo en 1632. En vista de que estas teorías
estaban en oposición directa a la interpretación oficial de la biblia, generaron
una oposición violenta de la iglesia a tal punto de acusar de hereje a Galileo
y fue sentenciado a prisión en 1633. No fue sino hasta 1992, o sea 359 años
después, que la iglesia católica admitió que se equivocó en la condena a Galileo.
El desarrollo de una nueva astronomía
fue continuado por Johannes Kepler, quien desarrolló una relación matemática
para expandir y explicar la astronomía de Copérnico. Estos hombres de ciencia y
otros como William Harvey e Isaac Newton comenzaron a erosionar el dominio de
la iglesia sobre los sistemas de creencia. La ciencia se empezó a enseñar en
las universidades alrededor del año 1700. Y así, el mundo físico empezó a ser
el dominio de la ciencia. La iglesia se restringió al dominio del alma. Los científicos
y exploradores expusieron las falacias de muchas interpretaciones religiosas
sobre el mundo físico. Conforme la ciencia y la medicina se fueron
desarrollando, se encargaron de determinar el cómo, dónde y cuándo de la
existencia física. Sin embargo el por qué fue elusivo. Al limitar el por qué a
la mente humana, surgió la ciencia de la psicología. Antes, este por qué estaba
sujeto a interpretaciones religiosas. A pesar de que la psicología es llamada
la ciencia de la mente, los fundadores de la psicología no tenían una visión tan limitada ya que tomaron el nombre de la
palabra psique que significa alma. En realidad, la mayoría de psiquiatras
tienen poco interés por el alma de sus pacientes. Su enfoque principal es
ayudar al paciente a enfrentar crisis en relaciones y sus funciones diarias y
lo hacen por medio de un proceso basado en principios médicos y científicos.
Por ende, en los siglos
pasados, pasamos de las puras explicaciones religiosas del mundo a un modelo
tripartita, el físico explicado por la ciencia, el espiritual explicado por la
religión y el mental explicado por la psicología. Así que nos vemos necesitando
3 áreas diferentes del conocimiento para explicar las experiencias de nuestro
cuerpo, mente y alma. Dependiendo en la naturaleza del problema que encontremos,
nos basamos en uno de estos 3 sistemas de creencia. En otras palabras, si
nuestro cuerpo se enferma o se daña el carro dependemos de la ciencia y la tecnología
para explicar el problema. Si estamos envueltos en una relación disfuncional,
nos volcamos a la psicología, y si se muere un ser querido no volcamos al
confort religioso y su comprensión. Uno de los mayores problemas con este
sistema tripartita es que ciertos fenómenos y experiencias suceden fuera de las
fronteras del conocimiento. Por ejemplo, los milagros no se pueden explicar por
la ciencia o la religión. La sincronía no puede ser explicada por la ciencia o
la psicológica, y la espiritualidad yace fuera de los sistemas de creencias
religiosas y la psicológica. Adicionalmente, la metafísica esta fuera de este
sistema. El mundo moderno ha aceptado esta fragmentación de la realidad.
Consecuentemente, entregamos la responsabilidad para comprender nuestro cuerpo,
mente y alma a expertos y nos rendimos en la búsqueda de nuestras propias
respuestas. En este último siglo, ha existido un incremento en el tipo de
especialistas que relacionan su conocimiento con otros campos. Hay los psicólogos
transpersonales que relacionan los estados mentales con perspectivas
espirituales. Hay científicos, especialmente los que están involucrados con la física
moderna, que tratan de unir la ciencia con las ideas de unidad y de Dios. También
hay médicos que reconocen el poder de la mente sobre el cuerpo. Pero todavía
pocos han unido la psicológica con la religión y la ciencia. También se está
volviendo aparente que hay una explicación de nuestra realidad tridimensional
que abarca no solo la psicología, la religión y la ciencia, sino también la metafísica
y el misticismo. Y aunque este modelo todavía esta en veremos, la supervivencia
de la especie humana y las formas de vida que habitan el planeta dependen de
nuestra habilidad para desarrollar un marco holístico que reconozca la
interrelación de todo conocimiento.
El ser humano esta buscando
conocimiento interior. Luego de siglos de fe ciega, estamos siendo testigos de
un florecimiento de búsqueda personal por la verdad del yo interior. Esto ha
llevado a un mayor interés por astrología, psicología, fenómenos psíquicos, parapsicología,
espiritualidad y teosofía, entre otros. La característica fundamental de este
movimiento es la búsqueda del conocimiento por medio de la experiencia. Este
cambio radical de conciencia se debe al éxito de la ciencia en explicar el
mundo tridimensional.
La conciencia forma una parte
integral de la psicología a través de teorías que intentan explicar el
funcionamiento de la mente. La mayor parte de teorías de la conciencia
reconocen la existencia de diferentes niveles de conciencia, incluyendo el
subconsciente y el inconsciente. La comprensión del inconsciente data desde la
historia temprana. Plotinus en el 2ndo siglo A.D., San Agustín en el 4to siglo,
y Cudworth en el siglo 17., se refieren al conocimiento ilimitado y las características
intuitivas de la mente. El inconsciente era visto como una fuente de sabiduría
e iluminación, y como tal era reconocido como un verdadero vinculo con las
dimensiones espirituales. El concepto general de procesos mentales
inconscientes fue concebido alrededor de 1700 y se hizo más popular entre 1870
y 1880. Gradualmente, la racionalidad de la ciencia se tomó este campo y a
inicios del siglo 19 se formó la psiquiatría, divorciada de la religión. Al
final de ese siglo, el estudio de la psique perdió sus influencias religiosas y
fue visto como un fenómeno científico. El primer polo de la conciencia en ser
comprendido fue el ego, que se lo definió como un componente del self en la
personalidad que es consciente, y que controla el comportamiento y está en
contacto con la realidad externa. Antes de que la psicología pudiera
desarrollar su perspectiva espiritual, tuvo que completar su desarrollo científico.
Esto fue mayormente logrado por Freud, quien era, sobre todo, un doctor y un científico.
Fue el primer psiquiatra en estudiar sistemáticamente y científicamente el material
inconsciente. Su enfoque principal era traer a la superficie el material
inconsciente de la niñez. Creó un modelo de la mente dividido en conciencia,
preconciencia, y el inconsciente. El sistema consciente contiene aquellas ideas
de las que estamos conscientes. El sistema preconsciente contiene ideas de las
que no estamos totalmente conscientes pero que pueden ser traídas a la
conciencia si enfocamos nuestra atención en ellas. En contraste, el sistema
inconsciente contiene ideas que están reprimidas. Carl Jung expandió la teoría
de Freud subdividiendo el inconsciente entre el inconsciente personal y el
colectivo. La mayor parte de psicoterapia contemporánea se enfoca en el
inconsciente personal. En los últimos 40 años, se ha desarrollado la psicología
transpersonal que ha reconectado los traumas de la mente con emergencias
espirituales. Esta nueva onda de teoría, llevando la psicología al reino del
alma y la espiritualidad, admite la realidad del alma. El alma se acepta como
una fuerza viviente que esta dentro de nosotros, su naturaleza eterna esta
siendo reconocida y la relación del alma con el ego esta siendo definida. Se
puede sacar algunas conclusiones breves sobre esta visión general de la
relación entre ciencia, religión y psicología con la conciencia. Primero, la
conciencia esta presente en toda materia. Segundo, la materia se amolda por la
conciencia a través de la energía asociada con nuestros pensamientos y
creencias. Tercero, cuando cambiamos nuestra atención hacia estados de
conciencia superiores, nos movemos al reino de la alegría y la paz. Todo existe
en estos estados elevados de conciencia como un campo de energía. En cualquier
momento en el tiempo, el campo de energía se expresa en una forma física específica,
pero tiene potencial para expresarse en otras formas en otros momentos de
acuerdo con los pensamientos y creencias. Si queremos comprender completamente
nuestra realidad de la tercera dimensión, necesitamos explorar el campo de energía
de conciencia de la cuarta dimensión. El campo de energía contiene toda la información
de nuestra historia pasada y nuestro potencial para el futuro. Es el asiento
del alma.
La raíz de nuestra dificultad
para comprender la conciencia de la 4ta dimensión es nuestra percepción.
Percibimos el mundo e interactuamos con el por medio de nuestros 5 sentidos físicos.
Todo lo que personalmente sabemos sobre el mundo externo es experimentado por
una combinación de estos sentidos. Nuestros sentidos son limitados y
consecuentemente en conflicto con mucho de lo que la ciencia nos dice. Por
ejemplo, podemos pararnos en un campo rodeado por árboles y un día lindo y
calmado y nada se mueve. Todo esta quieto y callado. En realidad estamos
parados sobre la superficie de un globo que esta girando en su eje en el
espacio alrededor de un sol que esta millones de kilómetros lejos. No podemos
sentir este movimiento y sin embargo si una brisa suave se cruza por tu cara la
podemos sentir. Hay gran vastedad de sonidos que no podemos escuchar y grandes
rangos de radiación que no podemos sentir. La ciencia nos dice que cuando se
desintegra la materia en sus diferentes componentes, todo se reduce a energía.
A menos que despertemos nuestros sentidos internos no podremos ver o sentir la
energía. Todo lo que vemos es la forma física que sucede, como si estuviéramos
atrapados dentro de un cuerpo que solo nos permite experimentar una parte muy
pequeña de la realidad, o sea la tercera dimensión de la conciencia.
Vivimos en un mundo
multidimensional, pero debido a la limitación de nuestros sentidos y creencias,
nuestra atención se enfoca en la conciencia de la tercera dimensión. Y esta dimensión
no es propiedad del mundo sino propiedad de nuestros sentidos. La realidad de
la cuarta dimensión nos parece difícil de experimentar y comprender. Un mundo
en que el espacio y el tiempo se entretejen en una continuidad singular reta a
nuestros sentidos y creencias. A pesar de que Einstein nos enseño que la energía
y la materia son intercambiables con su formula: E=mc2, un mundo basado
totalmente en energía es casi imposible de concebir para nosotros.
Debido a que la ciencia ofrece
resultados verificables y medibles, tendemos a creer que todo existe dentro de
los límites de la conciencia de la tercera dimensión, mientras, en realidad,
mucho de lo que estamos buscando comprender esta enraizado en otros niveles de
la conciencia de los que apenas estamos concientes. Cuando se comprenda esto,
se podrá empezar a dar cuenta que nuestra interpretación de los eventos es
mayormente fragmentada y es el resultad de una racionalización intensa que
surge de una base incompleta de conocimiento. En nuestro estado normal de
conciencia, solo percibimos la perspectiva tridimensional de nuestro mundo
multidimensional. Lo que vemos es una proyección de las dimensiones superiores
de la conciencia en nuestro mundo tridimensional y lo confundimos con toda la
experiencia. Tú puedes preguntarte: ¿por qué no estamos más conscientes de la
cuarta dimensión de la conciencia o de dimensiones superiores en nuestro día a
día? La respuesta es que hemos bloqueado la perspectiva de nuestra realidad por
medio del condicionamiento de la tercera dimensión. Cuando niños estuvimos en
contacto con estas dimensiones pero nos decían que los seres que vemos no son
reales y así sucesivamente, entonces, gradualmente, aprendimos a negar estos
aspectos de nuestra realidad y nos cerramos a la 4ta dimensión. Aun así, esta
habilidad para estar en contacto con otras dimensiones como la intuición, la telepatía,
ver auras, escritura automática, canalización y demás, puede ser recuperada.
Para consolidar nuestra
comprensión de la realidad multidimensional es quizás útil comparar lo que
sabemos sobre la 3era y 4ta dimensión de conciencia. Los aspectos fundamentales
de la conciencia de la 3era dimensión son el espacio, el tiempo y la materia.
El tiempo y el espacio nos dan una ilusión de separación, el tiempo y la
materia nos dan la ilusión de la muerte y el espacio y la materia nos dan la ilusión
de la masa. Los aspectos fundamentales de la conciencia de la 4ta dimensión son
el no tiempo o eternidad, el no espacio u omnipresencia y la energía. Sin
tiempo y espacio para crear la ilusión de la separación experimentamos la
unidad. Sin el tiempo y la materia para darnos la ilusión de la muerte,
experimentamos un sentido permanente de ser. Finalmente, sin la materia y el
espacio para darnos una ilusión de la masa, experimentamos un constante flujo
de energía. En la 4ta dimensión de la conciencia solo existe un momento eterno
que llamamos el ahora y todo existe en formas de energía.
El aura, o campo energético de
nuestro cuerpo es bien conocido en China e India, y forma la base de sus
sistemas tradicionales de curación. Asociados con el aura humana están 7
centros de energía principales conocidos como chakras. Estos son los puntos
conectores principales entre el campo energético y el cuerpo físico. La energía
fluye por medio de los chakras para dar vida al cuerpo. La energía fluye desde
los chakras por redes de canales conocidas como el cuerpo etérico. Estos son
los meridianos usados en la acupuntura. Cuando la energía se bloquea en
cualquier parte de esta red, sobreviene la enfermedad a su debido tiempo. Así
que la causa de todas las enfermedades comienza en el campo magnético y se
manifiesta en el cuerpo físico. Es importante tomar en cuenta que no es el
cuerpo el que tiene un campo energético sino que es el campo energético el que
tiene un cuerpo físico. El campo energético pertenece al alma. De acuerdo con Bárbara
Brennan, existen varios campos energéticos interconectados contenidos en el
capullo del aura. Los campos energéticos externos forman el cuerpo espiritual y
vibran a una frecuencia bien alta. Dentro del cuerpo espiritual y cercanamente
asociado con el mundo físico, esta el cuerpo mental, el cuerpo emocional, y el
cuerpo etérico. Cada cuerpo vibra a una frecuencia menor que el cuerpo que la
contiene. El cuerpo físico vibra en la frecuencia más baja y esta amoldado al
cuerpo eterico. Cuando la energía pura que emana del cuerpo espiritual fluye
por medio de los otros cuerpos, la frecuencia de vibración se pone más lenta y
la energía se va fragmentando más. La estructura de creencia del cuerpo mental
filtra y modifica la energía en un patrón único de energía que es tu
personalidad. La presencia de creencias de miedo afecta la frecuencia
vibratoria de la personalidad. El miedo hace que el campo energético le haga
más lenta a la vibración. Estas modificaciones al campo energético que ocurren
en el cuerpo mental son sentidas en los cuerpos inferiores. La pesadez que sientes
luego de un día muy estresante debido al impacto de tus creencias de miedo
tiene un impacto en tu sistema energético. Igualmente, cuando has tenido una chévere
experiencia sientes que tu energía sube. La meditación siempre refresca el
cuerpo. Eleva la conciencia a niveles espirituales del aura en donde se siente
las frecuencias superiores de vibración, y se sueltan las vibraciones
inferiores de energía del miedo, y son reemplazadas con la vibración superior
del amor.
El alma se manifiesta en la
conciencia de la tercera dimensión para aprender lecciones que permitan nuestra
evolución hacia la unidad de la conciencia. La personalidad puede ayudar o
perjudicar al alma. Si buscas alinear tu personalidad con tu alma puedes
asistir a tu alma a lograr su propósito. Para cooperar totalmente, necesitas
cambiar tu perspectiva de la 3era dimensión a la 4ta dimensión. Necesitas
aprender a comprender la vida desde el punto de vista del alma. Entonces, si
podrías manifestarte desde tu alma, ¿cómo serías?
TRADUCCION
E INTERPRETACION POR GOY
Bibliografía
Richard Barrett: A guide to Liberation your
soul.